Hormonas, Suplementos y Estilos de Vida

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Articulo 1. El Problema de los Estrógenos.

La última mitad del siglo pasado y el comienzo de un nuevo milenio han sido para la humanidad épocas muy significativas ya que nos hemos enfrentado a una serie de problemas de salud que en su mayoría son causados por los mismos adelantos de la ciencia y la tecnología. Este nuevo reto que no podemos soslayar porque constituye un grave y costoso asunto de salud pública nos enfrenta a una cruda realidad.

El problema de las hormonas estrogénicas afecta a toda la población; a hombres mujeres y niños: Pero las mujeres y las niñas, son las más afectadas debido a que su tierna y complicada maquinaria reproductiva es altamente sensible a cualquier desbalance de las hormonas reproductivas.

Cada década que pasa las niñas comienzan su ciclo menstrual (menarca) a una edad más temprana. Cada año los problemas del sistema reproductivo son mayores y más complicados. Desde la menarca hasta la menopausia se extiende un largo camino de
problemas y sufrimientos que se originan de trastornos del sistema reproductivo y del funcionamiento de las hormonas. A esa etapa de la vida hormonal activa le llamaremos ventana estrogénica.

Tanto la menopausia como el síndrome premenopáusico constituyen padecimientos modernos que nuestras abuelas no conocieron. En los lenguajes antiguos no existen vocablos que describan tal género de problemas. No es natural que una mujer sufra ni padezca cuando ocurren cambios y procesos naturales que deben ser algo totalmente normales. En países como La China y en los lugares de rularía centrada donde la civilización no ha logrado penetrar, no existen problemas de menopausia, de osteoporosis ni de los serios y graves riesgos que sufren las mujeres de las sociedades civilizadas de padecer cáncer de los órganos reproductivos y del seno. Esta diferencia nos obliga a tratar este tema de manera más urgente.

Según aseguran muchas entidades científicas, Estas modernas enfermedades se deben a la descomunal y poco natural sobreexposición a estrógenos endógenos (los producidos por los ovarios) y exógenos (los que provienen de afuera)

El problema de los estrógenos externos que provienen de diferentes fuentes y los que se consumen en ciertos alimentos son denominados como xenoestrógenos y su presencia es indicio y sinónimo de industrialización y urbanismo. Por ejemplo: las hormonas de crecimiento que se utilizan en la crianza y desarrollo de animales para consumo humano, ciertos abonos y pesticidas que se utilizan en la agricultura, los químicos que se utilizan para potabilizar agua, los residuos de muchas industrias que se vierten en los ríos y en el mar cuyas aguas surten acueductos y donde se pesca comercialmente; en el aire contaminado de los automóviles y de las industrias y como consecuencia del uso de medicamentos esteroidales y de las píldoras anticonceptivas.

Aunque el efecto letal de los estrógenos afecta a toda la población, a los animales y a las plantas, discutiremos el daño potencial para niños y hombres más adelante.
Para los tiempos de nuestras abuelas, la primera menstruación le llegaba a las niñas entre los 14 y los 16 años y para los efectos, podemos decir que la menopausia llegaba entre los 54 y los 59 años. Hoy vemos  tristemente que muchas niñas comienzan a los 9 o diez años y hay muchos casos en que el ciclo comienza a los 6 o 7, lo que desde temprano augura serios y muy graves problemas reproductivos y hormonales. Analicemos algunos de los factores causales:

1. El consumo de proteínas y grasas de origen animal que inducen a los ovarios a producir altos niveles de estrógenos.

2. El contacto y exposición a xenoestrógenos ambientales.

3. El uso de píldoras anticonceptivas y las terapias médicas de HRT.

4. El uso de envolturas y envases de plástico para conservar alimentos.

5. El contacto con solventes industriales y otras sustancias químicas que ocurre en las actividades laborales de casi toda industria.

6. La exposición a gases provenientes de los automóviles.

7. El consumo de agua con altos niveles de contaminación con cloro y trialometanos.

Hay multitud de estudios científicos que vinculan el consumo de proteínas de origen animal a la incidencia de cáncer de mama.
Esta condición está directamente asociada a la exagerada exposición a estrógenos.

En The China Proyect de 1996 se compara la cantidad de proteína consumida en ese país con la que se consume en los Estados Unidos:

Alimento-China- Occidente

Proteina total-64-91
Proteina vegetal-60-27
Fibra-33-10
Carbohidratos complejos-371-120

Incidencia de cáncer de mama-1-70
(Por cada 100,000 habitantes)

Noten el contraste tan marcado en el consumo de proteínas de fuentes animales en las mujeres chinas que consumen un 10% aproximado en comparación a las occidentales que casi llegan a un 30%. Noten que la diferencia en incidencia de cáncer es enorme.

El consumo de harinas y azucares refinados incrementan la absorción de estrógenos debido a que causan estreñimiento y al demorarse la eliminación de muchos de los residuos estrogénicos. En el paso lento de los alimentos se reabsorben y se reciclan cantidades adicionales de grasas (colesteroles) que, si hay saturación de los receptores estrogénicos, se convierten a estrógenos en los procesos digestivos ya que el colesterol es un precursor o materia prima para la formación de estrógeno en el organismo.

Un 94% de los alimentos que consumimos contienen pesticidas que pueden ser convertidos en nuestro cuerpo a xenoestrógenos, y como si fuera poco, los médicos contribuyen en aumentar la ingesta estrogénica cuando recetan estrógenos o HTR que son las terapias de reemplazo hormonal a base de estrógenos y progestinas sintéticas y cuando recomiendan anticonceptivos.

Por: Norman González Chacón

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Progesterona vs. Estrógeno ¿Cuál es su necesidad real?

El tema de las hormonas es un asunto de candente actualidad y de una importancia transcendental en la buena salud de todos. Dichas substancias son portadoras de importantes mensajes que tienen que ver con todas las funciones fisiológicas del organismo. El estradiol, el estriol, la progesterona, la testonerona, la dehidroepiandoesterona (DHEA), la androstenoidina y el cortisol son las siete hormonas de más relevancia en las funciones sexuales del cuerpo humano. Así como la insulina es una hormona importantísima en el metabolismo de la glucosa y tiene que ser suplida, así es necesario que se suplan las hormonas sexuales cuando por alguna razón no estén disponibles.

Debido a la gran proliferación de hormonas estrogénicas en los alimentos comercializados de la dieta occidental, la progesterona se convierte en el catalizador hormonal de más importancia en la salud sexual de la mujer moderna. Es el elemento de mayor trascendencia en la hiperestrogenia que sufre un 95 por ciento de la población occidental: hombres, mujeres y niños.

Los estrógenos y la progesterona se complementan químicamente para producir un balance armónico de los indicadores hormonales que son responsables de una buena función endocrina y sexual. La progesterona se produce en el cuerpo lúteo de los ovarios previo a la ovulación y se incrementa hasta convertirse en la hormona gonadal dominante en las últimas dos semanas del ciclo menstrual.

Esta hormona es necesaria para la supervivencia del óvulo fertilizado, del embrión formado y del feto en desarrollo durante todo el período de gestación cuando la síntesis progesterona se produce desde la placenta. Cuando se han removido la matriz y los ovarios o han dejado de producir hormonas por hallarse en la etapa de cambio, una correcta suplementación es necesaria para mantener una buena salud en esas etapas tan importantes de la vida que inicia una segunda fase de experiencias vitales.

Si enfocamos el problema desde la perspectiva nutricional, no debemos olvidar que los elementos antagonizadores que crean el desbalance son los estrógenos que antagonizan con la progesterona. Las píldoras anticonceptivas, las carnes, el pollo, los huevos, la leche y los estrógenos conjugados o sintéticos, a los que se suman los xenoestrógenos del ambiente, son los responsables directos de estos trastornos que convergen en el síndrome. Debido a que es muy difícil librarnos de los xenoestrógenos, porque están en todas partes y los inhalamos y absorbemos sin querer, podemos hacer un esfuerzo por neutralizarlos con una buena alimentación lo más natural posible.

El primer paso para establecer la normalidad del sistema es eliminar totalmente la ingestión de estos productos hasta que las hormonas naturales se estabilicen en sus niveles normales. El segundo paso es verificar la estabilidad del estrógeno mediante la prueba “Evalu-8” que es capaz de separar los niveles de las siete hormonas básicas mencionadas y que perfila las necesidades específicas del paciente. Esta prueba además de advertir sobre las necesidades estrogénicas particulares, define los parámetros hormonales en las fases donde justamente se pierde el control.
Este gran paso en la terapia de remplazo natural no ofrece los efectos secundarios de las progestinas sintéticas (Provera, Premarín y otras), cuyos principales constituyentes son precisamente los estrógenos. Si en ves de adivinar o introducir más estrógenos al sistema lo que puede provocar quistes en los ovarios y en los senos y fibromas en la matriz, balanceamos con las progesteronas naturales, se elimina también la tendencia estrógenica de que ocurra cáncer de seno, matriz y ovarios, osteoporosis y todo el mosaico de síntomas que acompañan al síndrome premenstrual (PMS).

Debido a que estos desajustes hormonales tienen una estrecha relación con la alimentación, es importante añadir que la síntesis de la progesterona se origina en el ovario como un subproducto del colesterol que a su vez se sintetiza de los acetatos. Estos últimos son fragmentos bicarbonatados que se obtienen del catabolismo de los azúcares y ácidos grasos. Es muy significativo que de las mismas fuentes se deriven las hormonas sexuales y los corticoesteroides.

Esto confirma la hipótesis naturológica que siempre hemos sostenido de que el colesterol derivado de fuentes animales (LDL y VLDL), no son las mejores fuentes para que el organismo produzca sus hormonas sexuales debido precisamente a su baja densidad y a su peligrosidad en convertirse en problemas circulatorios, de alta presión arterial, artritis y osteoporosis. La relación de una buena salud hormonal y el metabolismo del colesterol, son objeto de intensos estudios que los analizan en conjunto.

Como señalamos en artículos anteriores ni los hombres ni los niños se escapan de los efectos dañinos de los estrógenos. Ya se pueden ver los estragos hormonales en las estadísticas de salud que indican un progresivo aumento de cáncer de próstata, de los testículos y de los senos en hombres cuyas tendencias sintomatológicas se parecen a los de las mujeres. Por esta razón, la terapia de remplazo hormonal hay que extenderla, sin dilación a todo varón que presente síntomas de impotencia, de depresión emocional, de agrandamiento o endurecimiento de los testículos o de eyaculaciones anormales.

Las quejas más frecuentes en las mujeres son: cansancio, retención de líquidos, aumento de peso, inflamación de los senos, depresiones y ansiedad intermitente, pérdida de libido (deseo sexual), irregularidades diversas del ciclo menstrual, fibromas en la matriz y los ovarios, tumores o quistes en los senos, retención de agua y gases en muslos y cadera, jaqueca recurrentes y dolores agudos en las articulaciones.

Muchas mujeres resuelven parcialmente el problema suplementario con progestinas químicas que les receta su médico y que están hechas de placenta y de orinas de yegua preñada. Esto puede ser un alivio temporero, pero estas hormonas sintéticas no cumplen con todos los requisitos hormonales del cuerpo humano para funcionar correctamente y evitar sufrir los problemas mencionados. Nuestra recomendación es hacer una prueba de las siete hormonas para determinar su producción y así suplementar en las que se requiera.

Cada día más mujeres recurren a los Fito-estrógenos para un remplazo natural de hormonas. Sin embargo, la mayoría de los que se consiguen en el mercado son estrógenos lo que, en vez de resolver el problema, puede agravarlo si no se usan correctamente o si el organismo, por diferentes razones, no puede convertirlos. Por esa razón, cada uno debe ser evaluado individualmente y suplementado de acuerdo a sus necesidades.

Por: Norman González

Estudios e investigaciones del Dr. John R. Lee, M.D. Universidad de Harvard

¿Por qué es la progesterona natural tan importante?

El hecho es, que en países industrializados, la mayoría de los hombres y mujeres tienen las hormonas fuera de equilibrio. La razón, según Dr. John Lee, es que hay una sobre abundancia de estrógeno y sustancias estrógenas en la comida que nosotros comemos y en nuestro ambiente moderno. “La dominación del estrógeno” según se dice en nuestros tiempos, es un problema en los Estados Unidos y otros países industrializados. Su cuerpo necesita progesterona natural para equilibrar los efectos tóxicos de la dominación del estrógeno.

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Dr John R. Lee, M.D.

El Dr. Lee, adiestrado en Harvard, informa sobre su propia investigación así como otras investigaciones alrededor del mundo y los efectos preocupantes de las hormonas que están fuera de equilibrio debido a la falta de progesterona natural en hombres y mujeres.

Estos estudios demuestran que el PMS, problemas de la menopausia, osteoporosis, cáncer del pecho, fibromas y quistes fibrosos en los pechos tienen una correlación directa en mujeres con dominación de estrógeno.

El Dr. Lee informa que todos estos problemas pueden tratarse a través del uso de una buena crema de progesterona natural.

En los hombres el estrógeno es responsable de los problemas serios en la próstata, tales como el cáncer, tan común en estos tiempos y tan raros en época de nuestros abuelos. Por igual la baja energía y el descenso en el deseo sexual, el aumento de grasa, etc.

HORMONAS NATURALES O BIOIDENTICAS, Dr. Lee, Universidad de Harvard.

La necesidad de usar hormonas es una realidad, sobretodo ahora que las mujeres viven mucho más y muchas sobrepasan la menopausia. Al no tener sus ovarios funcionando a totalidad por la menopausia o en casos de histerotomía total, donde son extirpados ambos ovarios, estas mujeres sufren los desagradables efectos de su descontrol hormonal.  Pero no solo las mujeres son afectadas, la dieta llena de estrógenos que estamos consumiendo produce serios desbalances hormonales en ambos sexos. Los estudios sobre las hormonas bio-identicas han demostrado que estas, que son NATURALES, sin químicos, tienen unos efectos espectaculares y seguros en hombres y mujeres, además de prevenir los efectos negativos del exceso de estrógeno en nuestro cuerpo.

Beneficios:

Alivio de síntoma de PMS (Síndrome de Tensión Premenstrual)
Una más fácil transición a la menopausia.
Libido mejorada (aumento del deseo sexual y mejor respuesta)
Humor y estados de ánimo mejorados.
Resuelve la resequedad vaginal y en todo el cuerpo.
Devuelve la salud a nuestras uñas, pelo y piel.
Ayuda a perder peso y a eliminar el exceso de líquido del cuerpo.

De acuerdo al Dr. John Lee quien se destaca en su uso y aplicaciones, la diosgenina actúa en el organismo como progesterona y sus efectos deben ser rejuvenecedores y altamente beneficiosos para mujeres en etapas de menopausia y para mejorar los síntomas y dolores mensuales de la menstruación en niñas y mujeres jóvenes.

Los estudios científicos en general, indican que los estrógenos presentes en muchos de los alimentos mas consumidos por hombres, mujeres y niños son causantes de muchos de los problemas hormonales, endocrinos y del sistema reproductivo que sufren tanto varones como mujeres.

Por tal razón, el Instituto Nacional de la Mujer, entidad adscrita al Instituto Nacional de la Salud, emitió directrices claras y precisas a los médicos de la nación para detener de inmediato el uso de la HTR o Terapia de Reemplazo Hormonal que por años se estuvieron usando.  Estas terapias basándose en estrógenos causaban una multitud de problemas de salud y supuestas buenas aplicaciones eran de peor efecto que el mal que pretendían corregir.

El uso de cremas para la piel de impacto sexual y de contenido hormonal natural ha tenido gran aceptación de parte de hombres y mujeres que experimentaban altos niveles de colesterol y bajo funcionamiento de la respuesta sexual. Debido a que cada caso puede tener respuestas diferentes a la aplicación de un producto y al contacto con substancias nuevas que el organismo no esta acostumbrado a usar.

La pueden solicitar con base a progesterona para contrarrestar los efectos estrogenicos de la alimentación y el ambiente, o con base a testosterona para incrementar la respuesta sexual de las mujeres y mejorar la potencia sexual del varón.  Para mayor información sobre este tema puede leer el libro del Dr. John Lee: “Las hormonas y la salud” o el libro de la artista Susan Sommers: “Ageless” en donde ella expone claramente como respondió su cáncer del seno usando las cremas transdermales bioidenticas.

Las cremas transdermales son para usarse a través de la piel y no deben usarse internamente ni ingerirse por boca ni aplicarse en los ojos.  Sus efectos beneficiosos deben notarse de inmediato en término de dos a tres días.

Estos productos y su información no intentan diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Consulte a su médico antes de usar estos productos si tiene alguna condición médica severa.